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Artículo

La necesaria mirada de género sobre la psicosis

Aspectos específicos de los trastornos psicóticos en las mujeres
Judith Usall i Rodié

Dra. Judith Usall i Rodié

Psiquiatra Sénior del Centro de Salud Mental de Adultos de Cornellà. Coordinadora del grupo Etiopatogenia y Tratamiento de los Trastornos Mentales Graves
Parc Sanitari Sant Joan de Déu
Regina Vila Badia

Dra. Regina Vila Badia

Psicóloga postdoctoral del grupo MERITT. Unidad de Investigación y Desarrollo.
Parc Sanitari Sant Joan de Déu
Dona i psicosi

El género influencia en todos los aspectos relacionados con la salud mental de una persona: las situaciones estresantes que pueden preceder el inicio de un trastorno, la expresión sintomatológica, la conducta a la hora de pedir ayuda, cómo será atendida en el sistema de salud, el apoyo social que recibirá, el estado socioeconómico, las expectativas y todos los demás factores que pueden interactuar en la vulnerabilidad individual. Y también juega un papel importante en las expresiones del malestar y en las definiciones de normalidad y patología.

Varios estudios han revelado diferencias entre hombres y mujeres en la prevalencia, la etiología, la presentación, el curso y el tratamiento de los diferentes trastornos mentales. Algunos de ellos se han relacionado con el embarazo, el parto, el ciclo menstrual y la menopausia, aspectos propios de las mujeres, que hacen que el género sea una variable que hay que tener presente. Por lo tanto, es importante poner perspectiva de género en el abordaje de los diferentes trastornos mentales.

Dona i depressió

¿Por qué las mujeres tienen más trastornos depresivos que los hombres?

Diagnóstico de los trastornos mentales en mujeres

Si tenemos presentes estas diferencias, debemos tener en cuenta cómo los trastornos y los tratamientos pueden afectar de manera diferente a las mujeres y a los hombres. En este sentido, es necesario que el profesional haga preguntas específicas para mujeres y para hombres para obtener la información más relevante y detallada y poder ofrecer un abordaje terapéutico más eficaz.

En el caso de las mujeres, para poder hacer un buen diagnóstico y tratamiento, es importante tener información y preguntar sobre estos aspectos: 

  • Fase del ciclo menstrual
  • Anticonceptivos orales
  • Embarazo
  • Periodo de posparto y amamantamiento
  • Aborto
  • Infertilidad
  • Perimenopausia y menopausia (natural o quirúrgica)
  • Fármacos: tratamiento hormonal y fármacos sin receta (complementos)
  • Evaluación de la dieta
  • Hábitos tóxicos: abuso de fármacos
  • Antecedentes psiquiátricos familiares: historia familiar del síndrome premenstrual y de la depresión posparto
  • Historia menstrual: evaluar síntomas relacionados con la menstruación, la perimenstruación, el embarazo y la perimenopausia
  • Historia familiar y social: explorar si hay existencia de abuso sexual, físico o emocional en la niñez y en la edad adulta y si ha sufrido o sufre en la actualidad violencia machista.
Salud física mujeres

Las mujeres con trastorno mental severo tienen peor salud física

Diferencias de sexo en los trastornos psicóticos

Los estudios sobre las diferencias de sexo han generado nuevas hipótesis sobre la etiología de los trastornos psicóticos y nuevas perspectivas de tratamiento. Para empezar, la incidencia de estos trastornos es ligeramente más alta en hombres, y es más elevada en hombres jóvenes y en mujeres de más de 45 años.

Síntomas, funcionamiento y necesidades 

En cuanto a los síntomas y al funcionamiento, las mujeres suelen presentar más síntomas afectivos, como por ejemplo depresión y ansiedad. En cambio, los hombres acostumbran a tener más síntomas negativos y más consumo de sustancias. En general, las mujeres presentan un curso de la enfermedad y un funcionamiento social más mejores, y, por lo tanto, su pronóstico también es mejor.

En referencia a las necesidades, las mujeres tienen más necesidades de servicios (información, transporte, ayudas sociales), mientras que los hombres tienen más necesidades básicas (alimentación, cuidado personal, etc.) y de funcionamiento (actividades diarias y del hogar). 

Por otro lado, los problemas sexuales son frecuentes en las mujeres con psicosis, tanto por los síntomas del trastorno como por los efectos secundarios de la medicación. 

Respuesta al tratamiento 

Las mujeres, en general, responden mejor al tratamiento que los hombres y, al mismo tiempo, necesitan dosis más bajas de medicación. Aun así, a partir de la menopausia, pueden necesitar un aumento de la dosis y no tener una respuesta tan buena al tratamiento. Pero, en cambio, acostumbran a presentar más efectos secundarios de la medicación, como por ejemplo aumento de peso, alteraciones metabólicas, disfunción sexual y efectos cardiovasculares. Además, también es más frecuente que tengan hiperprolactinemia, que suele acompañarse de alteraciones menstruales y sexuales.

Las mujeres acostumbran a presentar más efectos secundarios de la medicación, como por ejemplo aumento de peso, alteraciones metabólicas, disfunción sexual y problemas cardiovasculares

También responden mejor al tratamiento psicológico, sobre todo a la terapia cognitiva-conductual. El tratamiento metacognitivo, por ejemplo, ha mostrado que es más efectivo en la reducción de los síntomas y en la mejora del insight cognitivo en las mujeres.

Maternidad y trastorno bipolar

Mujer, trastorno bipolar y el deseo de ser madre

Menopausia y psicosis

Los estrógenos tienen un efecto modulador del sistema dopaminérgico, serotoninérgico y glutamatérgico que están implicados en la psicosis. Y, por lo tanto, pueden tener un efecto protector en las mujeres que presentan una vulnerabilidad a tener este trastorno. Por eso, es muy importante tener presente la fase del ciclo menstrual en que se encuentra la mujer o si tiene la menopausia.

Durante la menopausia se puede producir un empeoramiento de los síntomas psicóticos, pero también se pueden ver agraviados los síntomas propios de la menopausia, a causa de factores asociados al trastorno psicótico.

En resumen, es importante siempre trabajar desde una perspectiva de género para poder ofrecer una atención y un tratamiento específicos, dar el máximo apoyo y ayuda a la persona afectada y conseguir una recuperación óptima.